Diócesis de Apartadó
Estas obras nacieron para responder a las necesidades pastorales, sociales y educativas de las comunidades del Urabá Antioqueño y Chocoano, muchas de ellas en medio del conflicto armado que ha marcado la historia de la región.
Fundación SACIAR opera en Urabá desde 2006. En alianza con la Diócesis, en marzo de 2025 se lanzó el Banco de Alimentos de Urabá, ampliando la presencia de la fundación en la región. Con la adquisición de dos nuevos vehículos se fortalecieron las rutas de recolección en Apartadó, Carepa, Chigorodó, Montería y Turbo, rescatando 3.821 toneladas de alimentos y beneficiando a 28.000 personas, entre instituciones humanitarias, parroquias y comunidades indígenas.
Centro de acopio y distribución de alimentos para los comedores comunitarios de la Fundación SACIAR Urabá, obra de la Diócesis de Apartadó.
Atiende aproximadamente a 200 personas entre abuelos, niños y madres voluntarias.
Atiende aproximadamente a 200 personas entre abuelos, niños y madres voluntarias.
Atiende aproximadamente a 100 personas entre abuelos, migrantes, niños y madres voluntarias.
A nivel nacional, Fundación SACIAR recibió 8.800 toneladas de alimentos en donación y entregó 8.930 toneladas, a través de 359.730 platos de comida servidos, atendiendo a 153.235 personas al mes en 398 organizaciones beneficiadas. La labor fue posible gracias a 902 voluntarios que aportaron 23.626 horas de servicio al año, y a 1.500 benefactores en dinero y especie.
Fundación SACIAR cuenta con 9 Templos Comedores y 2 Comedores del Corazón en barrios de alta vulnerabilidad de Medellín, Bello, Urrao, Sahagún, Istmina, Apartadó y Turbo (Nueva Colonia), atendiendo a 1.929 beneficiarios entre niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y madres voluntarias. Entre todos sirvieron 326.040 almuerzos y 33.690 desayunos saludables en el año.
Donación de alimentos perecederos y no perecederos (frutas, verduras, granos, lácteos, cárnicos, panadería, abarrotes, artículos de aseo, hogar y vestuario); Plan Padrino (alimentación mensual con desayuno y almuerzo a un niño o adulto mayor); aportes en dinero para cubrir lo que no se obtiene en donación; y bonos de condolencia o felicitación para cumpleaños, bautizos, matrimonios y otras celebraciones. Cuenta de Ahorros Bancolombia No. 005-000006-25, Fundación SACIAR, NIT 811.018.073-9. Contacto: info@saciar.org.co · 235 10 88 / 301 580 14 46.
Capacita y coordina a los fieles que quieren desempeñar un papel activo en sus comunidades, en el plano pastoral. Según la formación recibida, cada animador se ubica en un nivel de 1° a 3°. Los de tercer nivel reúnen comunidades campesinas para la celebración de la Palabra, organizan actos de Semana Santa y Navidad, y preparan niños para los sacramentos. En la Pastoral Caritativa promueven programas de Economía Solidaria y apoyan a las parroquias en el servicio a los necesitados. Coordinado por la Hna. Berta Elisa Atencio, con el apoyo de la Hna. Rosalba Martínez, fundadora de la obra.
Centrada en los Seminarios y en la actualización del Presbiterio. Se realizan dos cursos anuales de Actualización Teológica como parte del programa de Formación Permanente; en años recientes se dictó en el Sinaí un curso sobre la homilía en la época de los medios de comunicación.
Capacitación de educadores de primaria y secundaria en catequesis. Hasta 1994 participaron cerca de 3.000 maestros; al retirar la Dirección de Educación de Antioquia el reconocimiento de créditos por participar, la asistencia de docentes disminuyó.
Cursillos y actividades, tanto a nivel parroquial como diocesano, para orientar a los grupos de catequistas en metodología de la catequesis y pedagogía general.
Cerca de 700 jóvenes participan en 50 grupos en toda la Diócesis, con actividades de autoformación y servicio a la comunidad. Los dirigentes se reúnen cada mes en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Turbo para evaluar la labor y proyectar el mes siguiente. Entre sus actividades: cursos de formación por niveles, Semana de la Juventud, retiros espirituales, Pascua Juvenil, Vigilia de Pentecostés, Peregrinación Mariana, videoconciertos, encuentros diocesanos y parroquiales, y visitas a los colegios.
"Talleres de la Paz": programa radial emitido en dos etapas (595 emisiones) por RCN La Voz de Urabá (9 a.m.) y Caracol Apartadó Estéreo (9 p.m.), retransmitido por otras cinco emisoras; también se difundió en casetes temáticos (Familia, Justicia Social, Oración, Ecología, Educación y Paz). La hoja quincenal "Lee, Medita, Participa" (impulsada por Mons. Tulio Duque) llegó a su edición 34, y la hoja para estudiantes "Muévete, Hermano" a su décima edición. El boletín "Paso a Paso" circula en su número 14. La oficina organizó también una videoteca de más de 700 videos, de la cual se armaron videotecas viajeras (diez videos cada una) entregadas a los colegios de la Diócesis. Cuenta con proyector de video, computador con escáner e impresora, fotocopiadora y sistema de amplificación portátil, donados con el apoyo de Misereor.
Ubicado en terrenos que pertenecieron a Maderas del Darién, adquiridos con apoyo de la empresa privada de la región y de Adveniat (institución que canaliza la ayuda de los católicos de Alemania). En 14 años se ha ampliado con salón de reuniones y comedor, cocina, despensa, servicios sanitarios, capilla, granja y salones de trabajo en equipo. En promedio pasan 3.000 personas al año por sus instalaciones — en el primer semestre de este año pasaron 1.872 personas, en su mayoría estudiantes.
El conflicto armado que ha acompañado a Urabá desde su incorporación a la vida nacional se agudizó a partir de 1987; en 1996 los grupos paramilitares entraron a disputar con la guerrilla el dominio del eje bananero. Los obispos y el presbiterio han denunciado con firmeza la violencia contra la población indefensa, manteniendo su imparcialidad frente a todos los actores del conflicto.
Durante siete años, un abogado y una trabajadora social apoyaron a las víctimas en la defensa y denuncia de sus derechos. La Casa ayudó a personas amenazadas a buscar refugio y atendió a los desplazados de las emigraciones masivas del Urabá Antioqueño y Chocoano — cerca de 4.500 personas en los refugios de la parroquia del Divino Ecce Homo de Turbo y el Coliseo, y otras que permanecen en Pavarandó, San José de Apartadó y otros sitios, para un total aproximado de 17.000 personas atendidas. También brinda asistencia a viudas y huérfanos (capacitación, educación, vivienda y salud) e impulsó la creación de Comunidades de Paz en San José de Apartadó y en veredas de Riosucio.
Se realiza en toda la Provincia Eclesiástica de Antioquia, capacitando comunidades en derechos humanos.
Apoyo a los asentamientos para el regreso de la población desplazada: Villahermosa (556 personas), Clavellino (855), Domingodó (1.200), Montaño (220), La Marina (1.100) y Caño Seco (91). Incluye coordinación del apoyo internacional (Iglesia y ONG) y de programas como la Cooperativa Nueva Santa María en Gilgal, que beneficia a 400 familias productoras de plátano, además de fondos rotatorios para insumos agrícolas y proyectos con comunidades indígenas.
Con 169 comunidades negras del Chocó, para la titulación de 800.000 hectáreas. Se han logrado hasta el momento siete títulos de propiedad colectiva, los primeros de este tipo en la historia nacional.
Atiende necesidades básicas: recuperación del equilibrio emocional, capacitación laboral, mejora de vivienda, complemento alimenticio, salud, educación, recreación, hogares de día para jóvenes y hogares comunitarios para niños. Tiene centros en Apartadó, Carepa, Chigorodó, Mutatá, Turbo, Necoclí, San Juan de Urabá, Arboletes y San Pedro de Urabá, con brigadas en Murindó y Vigía del Fuerte. Obtuvo el Premio de Solidaridad Nacional, otorgado por la Fundación Alejandro Ángel.
Atiende a la población más necesitada con servicios de odontología, consulta médica y farmacia, ubicados en la plaza de mercado de Apartadó, con la colaboración de Pax Christi. En el primer semestre de este año atendió a 350 personas. En coordinación con la parroquia de la Inmaculada de Apartadó también acompaña la pastoral de enfermos en el hospital local.
Ha funcionado sin interrupción, formando a cerca de 350 mujeres en el respeto a sus derechos y en labores prácticas para mejorar sus ingresos.
Busca la promoción integral de la mujer, especialmente de quienes han sido víctimas de la violencia; recibe en promedio a 140 mujeres al año.
18 mujeres visitan centros de desplazados y familias afectadas por la desaparición de un familiar u otros hechos de violencia, apoyándolas en su recuperación psicosocial a partir de su propia experiencia.
En sus primeros 10 años fundó 10 colegios diocesanos (5 con local propio: Laura Montoya en Chigorodó, Juan Pablo II en Apartadó, María Auxiliadora en Currulao, y otros dos [VERIFICAR nombres — texto original poco legible]; y 5 en locales prestados, entre ellos Santa María en Carepa, Mar de Brisas en Necoclí y colegios diocesanos en Mutatá y San Juan de Urabá), con un total de 4.066 alumnos, de los cuales 1.298 pagan pensión y 2.768 son cubiertos por el programa de cobertura.
Extiende el servicio educativo a sectores marginados de 9 municipios (Mutatá, Chigorodó, Carepa, Apartadó, Turbo, San Juan de Urabá, Necoclí, Arboletes y San Pedro de Urabá): 7.077 estudiantes atendidos (2.737 en zona rural y 4.183 en zona urbana), con 216 maestros a cargo de la Diócesis, distribuidos en preescolar (844), primaria (4.370) y secundaria (1.863). Sumado a los pensionados de los colegios diocesanos, la Diócesis atiende en total a 8.375 estudiantes.
Ahora cuenta también con apoyo del gobierno de Antioquia y los municipios de la zona. Tiene cerca de 450 alumnos en cuatro niveles: Impulsor de Bienestar Rural (grados 6-7), Práctico en Bienestar Rural (grados 8-9), Bachillerato en Bienestar Rural (grados 10-11) y un nivel profesional, en el que seis tutores cursan su licenciatura en Bienestar Rural en El Peñol, Antioquia. Incluye proyectos de granjas integrales y piscicultura; los primeros bachilleres se graduaron a comienzos de 1999.
El monto de la distinción se destinó a la construcción de aulas para varios colegios y a un fondo para las Comunicaciones de la Diócesis. Mons. Isaías Duarte también recibió en su momento el premio Alejandro Ángel y el de Solidaridad de El Colombiano, en reconocimiento al trabajo de sus colaboradores.
Otorgado por la Corporación para el Desarrollo de la Economía Solidaria, en su cuarta versión, categoría Persona Jurídica, por la labor de la Diócesis en beneficio de la comunidad.